domingo, 16 de noviembre de 2008

El explendor de España

El otro día en la comida le decía a mi padre que el problema en España es que la relación entre lo que uno gana y lo que cuesta vivir se ha ido de las manos. La reacción de mi padre fue negarlo, como a la mayoría, a él no le salían las cuentas, a mi tampoco si no hubiera hecho los cálculos, pero lo cierto es que el bienestar y las mejoras sociales que disfrutamos hoy en día no son del presente sino del pasado y lo más grave del futuro.

Como no creía lo que le decía le dije que me dijera cuanto cobraba el cuando tenía mi edad y cuanto costaba una casa, 150.000 pesetas/año de sueldo y 500.000 la casa, así dedicando el sueldo íntegro de 3 años casa conseguida, ahora 18.000 euros/año y 180.000 la casa, total 10 años

Ahora bien, por qué digo que el bienestar que disfrutamos ahora no es del presente?, pues porque por una parte nos estamos gastando el dinero del pasado, es decir, el de nuestros padres y por otra parte nos estamos gastando el dinero del futuro, es decir, la tarjeta de crédito y la hipoteca. Así parece que nuestra economía está en crecimiento, pero más bien está menguando.

Y mientras tanto ignorantes de nosotros nos dejamos agasajar por nuestros gobernantes, creyendo la cantidad de sandeces que nos lanzan en nuestra cara. No hay más que ver como usan la demagogia, no solo prometiendo cosas que no pueden cumplir, como conseguir el pleno empleo, sino que cuando se ve claramente que no vamos hacia esa dirección, enseguida cambian su discurso diciendo, no os preocupeis tenemos la tasa de parados más baja de toda la historia y durante los últimos años hemos crecido mucho y volveremos a esa senda.

Esperemos que no volvamos a esa senda de engaño y el artificio, la senda de tener que expoliar a nuestros padres y gastar dinero que algún día habría de ser nuestro. Pues para que parezca que España crece nos estamos quedando sin nada y eso no es bueno para nadie.

Yo preferiría que me dijeran la verdad, y que se propusieran soluciones reales, pues cuando se miente y se pone todo el esfuerzo en mantener esa mentira al final se descubre y el desastre es más difícil de arreglar, mientras que si se va con la verdad por delante todo el esfuerzo se encamina a solucinar el problema y las pérdidas son menores.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Presupuestos del estado

Estos días se han estado debatiendo los presupuestos del estado para el año que viene y atendiendo a las continuas disputas que existen entre los partidos y con los habituales favoritismos hacia los partidos nacionalistas se me estaba ocurriendo un posible sistema de realizarlos.

Se me ocurre que en la declaración del irpf podría haber un listado de apartados a los que tu quieras dedicar un % de los impuestos que ofreces al estado y que en total cubrieran el 100%.

A la vista del gran abismo que existe entre las preocupaciones y necesidades de los ciudadanos respecto a la de los gobernantes no me parece una idea tan diparatada. Por lo pronto cada persona sentiría que aporta algo a la sociedad en el campo que a su parecer más falta hiciera.

Así la gente que estuviera a favor de un sistema judicial robusto que acabara con tanta corrupción y delincuencia podría indicarlo, si pensara que hay que invertir más en investigación y desarrollo o le gustaría sentirse más seguro y aportar a las fuerzas de seguridad.

Además sería todo un acontecimiento ver los resultados presupuestarios, todo el mundo estaría pendiente de si por fin se gasta menos en cosas que no aportan bienestar y sirven más bien como elementos distanciadores, tales como televisiones públicas autonómicas, gastos en mobiliario o vehículos oficiales de lujo, presentaciones de peliculas o premios o congresos múltiples que vienen muy bien para hacerse la foto y cobrar un plus por dietas, transporte y alojamiento, incluso se podría poner un apartado para los gastos de la casa real.

No me arrepiento de decir que pago pocos impuestos, pues a pesar de ser mileurista me sobra para llevar una vida cómoda y siempre he pensado que dar el dinero que me sobra a alguien que haga algo para la prosperidad de la sociedad es una forma de justicia, pero luego ves en que se convierte ese dinero y se piensa diferente.